Linden Lab indujo a miles de jugadores a invertir hasta 100 millones de
dólares en dinero real en propiedades "virtuales” en Second Life, luego
tomó las propiedades de nuevo sin una justa indemnización, según dicen
cuatro ex jugadores en una acción popular presentada en un tribunal
federal en los Estados Unidos.
Los demandantes Carl Evans, Donald
Spencer, Valerie Spencer y Cindy Carter dicen que a lo largo de la
década de 2000 la compañía y su fundador, Philip Rosedale, promovieron
el concepto de propiedad y comercio en Second Life a través de
comunicados de prensa y entrevistas a los medios de comunicación.
Linden
Lab y Rosedale afirmaron que ellos protegerían los derechos a la
propiedad virtual y que los bienes inmuebles virtuales podrían ser
usados por sus dueños para ganar dinero. Sin embargo, los demandantes
dicen que fueron engañados para aumentar el valor de la empresa en
previsión de una oferta pública inicial o la venta de la plataforma de
Internet a otra entidad.
Con la demanda ellos buscan una serie de compensaciones basados en leyes del Estado de California.
A
diferencia de otros mundos virtuales o juegos de roles, como World of
Warcraft y Everquest de Sony, que conservaron los derechos de lo que
estaba ocurriendo dentro de los juegos, Linden representaba a Second
Life como una plataforma en la que los participantes podían asegurar los
derechos de propiedad sobre la "tierra” comprada a Linden, y conservar
los derechos de propiedad intelectual de cualquier artículo o contenido
virtual que los participantes crearan. Además los participantes podrían
no sólo "comprar” parcelas virtuales, sino también revenderlas,
subdividirlas, e incluso alquilarlas o cederlas.
Pero la
acción popular afirma que el modelo de negocio (y la relación del Linden
con los jugadores) comenzaron a cambiar notablemente en 2006, después
de que otro jugador interpuso una demanda de consumo. Durante ese caso
Rosedale, admitió que las representaciones de propiedad eran "de hecho,
falsas y engañosas,” de acuerdo con la denuncia.
Poco después,
según los demandantes, Linden Lab comenzó a retirar dichas
representaciones de su sitio web y comenzó a engañosa y silenciosamente
quitar derechos de propiedad a los jugadores.
En ningún momento
Linden Lab hizo un intento por compensar lo que los demandantes estiman
que fueron unos 50.000 participantes que compraron tierra virtual
basados en las promesas anteriores.
La acción popular, según los
demandantes, pondrá a entidades corporativas propietarias de mundos
virtuales sobre aviso de que "donde fluyen grandes cantidades de dinero
real, consecuencias legales deben seguir.” |